¿De dónde viene la electricidad?

¿Qué debemos saber sobre el movimiento de los electrones?

Electricidad: su descubrimiento

Tales, un famoso científico griego es el que descubrió la electricidad, 6 siglos a. J.-C.Fregando un trozo de ámbar con tela, va a poder observar que es probable que la piedra atraiga todos los objetos ligeros pequeños como la paja. Intencionalmente, por tanto, descubre la electricidad estática.

Sin embargo, fue sólo después de siglos que otros inventores pudieron entender el mecanismo de generación de electricidad. Para ello, tuvieron que pasar por diversas experiencias. Sin embargo, distintas fuentes de energía natural son elegibles para este hecho.

Desde entonces, la vida del hombre ha cambiado mucho. Se beneficia de la iluminación, calefacción, cocina y todo tipo de novedades relacionadas con la electricidad. Hasta ahora, cada vez se han lanzado más dispositivos electrónicos innovadores para facilitar la vida cotidiana en todos los hogares.

Electricidad: el papel de los electrones

Todavía hay que entender cuál es el origen de esta corriente tan utilizada. En un pequeño circuito, los electrones contenidos en los átomos se ven obligados a moverse en una dirección precisa, pasando de un punto a otro.

Este mismo proceso también se utiliza para formar una gran cantidad de electricidad. Sin embargo, debe hacerse a una escala muy grande. Para ello, existen muchos elementos naturales para poner en juego como fuente de energía.

Es posible, por ejemplo, utilizar agua, vapor o gas. Esta fuente de energía es, de hecho, la que activa una turbina conectada a un alternador. Este último funciona de modo parecido a un imán y atrae electrones. Obligatoriamente, estos últimos movimientos, es lo que permite obtener corriente eléctrica.

Electricidad: sus medios de producción

Hay varias formas de conseguir electricidad. Sin embargo, todos requieren el movimiento de los electrones. Lo que sólo puede cambiar es el nivel de energía utilizada, sea renovable o no.

Por tanto, los siguientes son algunos ejemplos. En primer lugar, está la central térmica. Utiliza la potencia del vapor liberado por la combustión de combustibles fósiles, es decir, carbón, gas natural o petróleo. De lo contrario, utiliza biomasa, como residuos vegetales o domésticos.

En segundo lugar, la central térmica nuclear. Requiere la ayuda del proceso de fisión de los átomos de uranio. Al producir calor, esta sustancia se convierte en vapor y activa la turbina. En tercer lugar, la central hidroeléctrica que utiliza agua. Más exactamente, la fuerza del agua durante un potente desplazamiento. Esto puede provenir de una cascada, o de agua almacenada en una presa.

De lo contrario, también es posible utilizar los movimientos de la marea o de las corrientes marinas. En cuarto lugar, la central geotérmica también utiliza agua, pero calentándola con el calor de la tierra o el vapor que sale. De lo contrario, también existen aerogeneradores y placas solares.

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