Los beneficios de la ducha fría

¿Por qué hacer duchas frías?

Adopte hábitos saludables ahora haciendo duchas frías. Pese al lado relajante del agua caliente, lo cierto es que el agua fría aporta más beneficios a tu cuerpo.

Puedes, para empezar, ducharte con agua tibia y bajar la temperatura del agua poco a poco, antes de terminar con un chorro de agua fría. Deje que el agua corre por su cuerpo durante unos minutos. Esta alternancia de agua caliente y fría aportará muchos efectos beneficiosos a tu cuerpo. Es necesario mantener este hábito incluso en invierno.

Aumento de la sensación de bienestar

La ducha fría relajará tus músculos y te hará sentir una sensación de bienestar como nunca. Favorece la secreción de norepinefrina, un neurotransmisor secretado por el cerebro que aumenta el bienestar general. La ducha fría incluso puede ayudarle a combatir la depresión.

Un gran aliado contra el sobrepeso

Tomar una ducha fría es otro método para mantener un peso estable. Normalmente, la temperatura corporal debería permanecer igual. Cuando te tomas una ducha fría, tu cuerpo tendrá que regular su temperatura.

Así producirá calor para compensar. Esto obligará a quemar una gran cantidad de calorías para mantenerse a la temperatura adecuada.

Sin embargo, no abuse de las duchas frías ni permanezca varias horas en el agua helada, para que corra el riesgo de hipotermia, que puede ser mortal. Simplemente debes sumergirte durante unos minutos en agua a 15°C.

Circulación sanguínea mejorada

Las duchas frías ayudarán a aumentar la circulación sanguínea y hacer funcionar el sistema circulatorio. Tus vasos sanguíneos se apretarán para no perder demasiado calor. Tus órganos vitales estarán mucho más irrigados. El agua fría también favorecerá una buena distribución de oxígeno y nutrientes por el cuerpo.

También promoverá una mejor evacuación de toxinas. Por tanto, la ducha fría se recomienda para personas que sufren problemas de circulación, como las hemorroides. En este caso, sólo es necesario un chorro de agua fría en el ano para permitir que la sangre circule mejor y se cure más rápidamente.

Refuerzo de las defensas inmunitarias

Las duchas frías estimulan al sistema inmunitario. Una vez que tu cuerpo está inmerso en agua fría, tu sistema inmunitario se activa. Después de una ducha fría, tu cuerpo reaccionará de inmediato estimulándolo y fortaleciéndolo. Tu cuerpo responderá mejor y será más reactivo frente a los virus y las infecciones.

Una piel preciosa y un cabello radiante

Para una piel sana y un cabello radiante, es necesario integrar obligatoriamente una ducha fría de unos minutos al día en tu ritual de belleza.

Mejora el estado de tu piel y la hace suave y radiante. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, te protege de todo tipo de problemas de la piel, tales como varices, eczemas, etc. El agua fría también hará que tu cabello sea más brillante, a diferencia del agua caliente que seca.

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