¿Por qué no deberías aguantar un estornudo

¿Qué ocurre cuando te coges un estornudo?

Contener un estornudo es perjudicial para la salud, porque el aire que debe ser expulsado por el pulmón vuelve automáticamente al interior provocando así una bajada de la presión pulmonar. Sin embargo, hay otros efectos secundarios a tener en cuenta.

Riesgo de aneurisma cerebral

El aire contenido en un estornudo puede alcanzar una velocidad de 60 km/h, de ahí la necesidad de expulsarlo al exterior para que no dañe los tímpanos ni provoque una lágrima en la garganta.

Lo peligroso de suprimir un estornudo es la posibilidad de un aneurisma cerebral roto.

Este escenario es raro pero puede provocar la muerte en el 50% de los casos. En efecto, la compresión de un volumen de aire que asciende a una potencia de 60 a 120 km/h debilita los vasos sanguíneos y arterias cerebrales. Provocando a la larga una ruptura parcial o definitiva de éste último.

Problemas auditivos

Cuando se comprime el aire que debería salir con un estornudo, busca cavidades de salida y, por tanto, queda bloqueado a la altura de la oreja.

La fuerza del aire hace que se perforen los tímpanos y se perturbe la audición. Incluso puede provocar sangrado en los órganos auditivos.

problemas nasales

El gesto más habitual que hacemos para silenciar un estornudo es pellizcarnos la nariz o la boca. Tenga en cuenta que este gesto es peligroso y puede provocar diversas enfermedades nasales como una hemorragia nasal provocada por la ruptura de vasos sanguíneos o por una lesión en las venas nasales.

También se puede contraer una infección nasal por la proliferación de mucosas que no se han podido expulsar correctamente y que se multiplicarán en nariz y senos para provocar posteriormente diversas infecciones.

Problemas pulmonares

No estornudar correctamente puede provocar un neumotórax, que se manifiesta como un trastorno respiratorio. En efecto, la represión del aire provoca un desprendimiento del pulmón que se alojará en el tórax y, por tanto, provocará una dificultad respiratoria que puede llegar hasta la asfixia de la persona afectada.

Recriminar un estornudo también puede favorecer el desarrollo de una infección pulmonar, porque las mucosas no expulsadas se alojarán en el pulmón o en el tórax y se desarrollarán hasta provocar enfermedades que varían según el factor que ha provocado el estornudo.

En algunos casos, puede producirse daños articulares en las paredes del pecho. En ese momento tienes una sensación de dolor en el pecho, porque el aire increpado se convierte en una bomba de relojería que daña el pecho con la presión de 60Km/ho 120Km/h que ejerce en el interior del cuerpo.

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