Todo sobre la hipnosis

¿Qué debes saber sobre la hipnosis?

El principio de esta práctica

La hipnosis es un estado de ser tan natural como dormir y despertar. Más concretamente, es un estado de ser en el que la persona hipnotizada se relaja y desconecta completamente del exterior. Los hipnotizadores llaman a esto un estado alterado de conciencia. Los expertos utilizan ese estado en el campo de la psiquiatría, con el objetivo de facilitar el acceso a la inconsciencia. Esto permite evitar bloqueos y aparecer de nuevo los problemas infantiles. Así, la hipnosis es un amplificador y acelerador de la terapia. Su principio es, pues, poder llegar a la inconsciencia de una persona para revelar un posible trauma que conduzca a problemas psíquicos, entre otros comportamientos ansiosos. Sin duda, nos preguntamos si existe peligro en este método terapéutico. En realidad, evoca el poder del hipnotizador. Sin embargo, no tenemos motivos para preocuparnos, porque nuestro cerebro tiene garantías para evitar que actuemos en contra de nuestros valores.

¿Para quién va la hipnosis?

En estos momentos, esta práctica misteriosa es cada vez más popular en psicoterapia. Al parecer, es una técnica eficaz para librarse de varios trastornos aunque sus mecanismos de acción no sean muy conocidos. Este tratamiento es especialmente demandado por las personas que desean dejar de fumar o perder peso. También se recomienda en caso de ansiedad, estrés, insomnio, fobias, neurosis y traumas. Los niños y jóvenes que no tengan la confianza para aprobar los exámenes, por ejemplo, también pueden realizar una sesión de hipnosis.

El transcurso de una sesión

¿El hipnotizador manipula al paciente durante la sesión? Con el fin de entender mejor esta técnica, cabe destacar que, etimológicamente, la palabra hipnosis proviene del griego cuyo significado es «sueño». Es incorrecto pensar que el practicante está manipulando a la persona. De hecho, utiliza su talento como hipnotizador para acceder a partes del cerebro del paciente, sobre las que no tiene control alguno. Como resultado, se crea una conexión entre el cerebro y el cuerpo. Y gracias a la inconsciencia del sujeto, el practicante puede recabar mucha información sobre recuerdos, emociones, sentimiento, entorno, etc. Tenga en cuenta que existen dos tipos de hipnosis:

Hipnosis clásica

Es una práctica más tradicional que se basa en la sugerencia. Así, la persona debe someterse a instrucciones verbales, visuales y corporales para dormirse. En esta técnica, si el médico sugiere a su paciente que se cure, puede curarse. Éste es un método eficaz, pero a veces efímero.

Hipnosis Ericksoniana

Esto no es sugerente. Ofrece la participación del paciente. La sesión se desarrolla en forma de conversación en la que el sujeto hipnotizado se encuentra en un estado de relajación y lentamente llega a la inconsciencia. Durante la conversación, el hipnotizador utiliza metáforas y símbolos para conducir a la persona a encontrar las soluciones a sus problemas. Este tipo de hipnosis es mucho más eficaz.

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